¿Qué son los superalimentos ? son alimentos cuyo potencial nutritivo o valor nutricional los hace muy interesantes desde el punto de vista de la salud por su alta concentración de antioxidantes, grasas saludables o vitaminas.

La alta concentración de antioxidantes, grasas saludables, vitaminas y minerales es lo que hace atractivos a los llamados superalimentos , explica la dietista-nutricionista Júlia Farré , que reconoce que hay alimentos muy interesantes nutricionalmente hablando.

Estos son algunos superalimentos que deben estar en nuestra dieta deportiva:

Cebollas fermentadas 

La quercitina es un antioxidante que se encuentra en muchos alimentos vegetales como las cebollas y tiene un efecto antiinflamatorio. Si además la tomas cada día puedes aumentar la resistencia durante el ejercicio. Al menos esa son las conclusiones del estudio realizado por la Universidad de Pepperdine con un grupo de ciclista profesionales. Tomar 600 gramos de quercitina al día durante 6 semanas mejoró en un 5% su tiempo en una prueba cronometrada de 30 Km. Lo más destacado era que los ciclistas eran mucho más rápidos en los últimos 5 km cuando el cuerpo estaba ya más fatigado.

La quercitina parece reducir la inflamación y el daño muscular.

El consumo de estas cebollas aumenta la capacidad de absorción de nutrientes durante el proceso digestivo y facilita la correcta eliminación de los desechos. Las bacterias vivas reconstruyen la flora microbiana del intestino y disminuyen problemas como la inflamación, los gases y la indigestión.

La salud del intestino desempeña un papel muy importante en las funciones del sistema inmunitario. Las bacterias saludables que nutren la flora bacteriana aumentan la respuesta inmunitaria. Así, disminuye el riesgo de padecer infecciones por virus, bacterias y levaduras.

La salud cerebral tiene mucho que ver con las funciones del sistema digestivo, y también del inmunitario. Por lo tanto, el fortalecimiento de ambos sistemas también ejerce efectos positivos en las funciones cognitivas.

La presencia de cultivos vivos saludables en el intestino mejora la comunicación entre el sistema nervioso y el cerebro, de modo que optimiza el rendimien mental.

La técnica de lactofermentación ayuda a concentrar la cantidad de antioxidantes de los vegetales, y aumenta su capacidad para frenar los daños causados por los radicales libres.

Por su capacidad para mejorar la digestión y los procesos metabólicos, este alimento probiótico es un buen apoyo para los que buscan perder peso de una forma sana.

A su vez, las bacterias saludables ayudan a regular varias funciones hormonales. Por ello, controlan los antojos y otros procesos que influyen en el aumento de peso.

Ajos negros 

Los ajos negros mejoran nuestro sistema inmunológico, la tintura del ajo negro es capaz de impactar positivamente sobre nuestro sistema inmunitario, volviéndolo más fuerte, todo gracias a que posee una serie de nutrientes azufrados (SAMC y SAC), los que se ha demostrado tienen la propiedad increíble de aumentar la respuesta de los linfocitos y las citoquinas.

Gracias al proceso que pasa el ajo común para convertirse en ajo negro los niveles de antioxidantes se concentran y elevan, lo que implica que al final su composición fitoquímica normalmente llega a un nivel superior a la del ajo crudo.

Esto significa que sus dos compuestos activos, S-alilcisteína y S-alilmercaptocisteína se concentran en altos niveles y ellos son ideales para tratar el colesterol en sangre y tus triglicéridos.

El ajo negro tiene grandes contenidos de vitamina C, lo que permite neutralizar y reducir la acción de los radicales libres, además de que es excelente para retrasar el envejecimiento celular.

El ajo negro es alto en un componente llamado alicina, que es excelente para promover la secreción de la hormona insulina, lo que hará más fácil la absorción de la glucosa que hay en tu sangre hacia tus células, evitándote una diabetes.

El ajo negro tiene un nivel elevado de vitaminas pertenecientes al grupo B, que son esenciales para disminuir la ansiedadcombatir la depresión y el estrés, además, sirven para incrementar la energía y sobre todo, mejorar el rendimiento deportivo y la memoria.

El ajo negro es mucho más sencillo de digerir, es más suave, más dulce y no deja el mal aliento tan difícil de quitar de la boca que el ajo común produce.

En los países asiáticos se emplea para tratar la arterioesclerosis, la artritis, los catarros, el asma, diferentes enfermedades respiratorias como el catarro y la bronquitis, para proteger el sistema cardiovascular, para reducir el colesterol y prevenir la diabetes.

También se emplea para evitar la diarrea y prevenir el estreñimiento, para limpiar el hígado, para controlar la hipertensión, reducir la inflamación, para tratar a las lombrices y hasta para inhibir el desarrollo del herpes.

Pero, lo más asombroso es que la Universidad de Oklahoma demostró que el ajo negro es capaz de inhibir el crecimiento de algunos de los hongos que causan la terrible meningitis.

Además, actualmente las universidades de toda América están estudiando qué beneficios puede aportar el ajo (y sus variantes, entre ellas el ajo negro) en los pacientes con SIDA, producto de que se sabe que éste es capaz de estimular nuestro sistema inmunológico.

También, se están estudiando los beneficios que podría traer el ajo negro sobre la tuberculosis (gracias a su capacidad de impedir el crecimiento y reproducción de las bacterias) y de la trombosis, ya que se sabe que el ajo común es capaz de impedir la formación de coágulos en la sangre.

Entre todas las propiedades que puede demostrar el ajo negro, actualmente se está estudiando cuál sería su impacto en el cáncer, ya que se sabe con certeza, porque hay varios estudios, que el ajo común demostró ser muy efectivo contra hasta 14 tipos de cánceres distintos.

De hecho, entre más de 30 verduras que se tomaron en cuenta para el estudio, el ajo fue la que mayores niveles de antioxidantes demostró tener.
El ajo negro tiene altos niveles de antioxidantes, es ideal para regenerar tu piel y los tejidos, lo que significa que es excelente para las cicatrices y quemaduras externas.

Si estás cansada de lucir acné y feos barros y espinillas ¡el ajo negro es tu solución! ¿Por qué? Muy simple, tiene amiláceos y mucilaginosas que son extraordinarias para tu piel, ya que aceleran la maduración de esos feos furúnculos y granos, haciendo que desaparezcan más rápido y de forma más eficiente.

Y, como ya te contamos más arriba, gracias a sus antioxidantes, ayuda a tu piel a lucir más joven.

Como datos curiosos hay un distrito chino llamado Tangshan y  es el poseedor de una de las tasas de cáncer más bajas del mundo y muchos estudios apuntan a que se debe al hecho de que cada habitante consume un promedio de hasta 20 gramos de ajos (entre las variedades del ajo común y el ajo negro) por día.

Además, prácticamente no tienen casos de cáncer de piel o colon.  Como si fuera poco, los médicos afirman que hay casos de pacientes con tumores malignos que han visto reducciones en el tamaño de estos en esta zona de China. Increíble ¿no?

Chocolate negro 

Cuanto más cacao tenga, más rico en antioxidantes y en fibra es, algo que es bueno para la salud cardiovascular y para el sistema nervioso central.

Nos ayuda a alejar la depresión: ayudándonos a sentirnos mejor, mejorando el estado de ánimo fundamentalmente en los síntomas del periodo pre-menstrual.

Intensifica el líbido, sobretodo el deseo sexual en las mujeres, dotándolo como un afrodisiaco esencia sólo para las mujeres.

Es antioxidante, siendo unas vitaminas muy beneficiosas para nuestra salud pues la cocoa es uno de los alimentos con mayor nivel de magnesio.

Refuerza nuestro corazón, pues el chocolate contiene flavonoides, componente básico que nos ayuda a evitar el congestionamiento de las arterias y nos previene de ataques contra el corazón y derrames.